Hola:
Como hace tiempo que no envío nada a la lista, pues ahí os va otra del club
de la comedia, que Cris me ha contagiado...
Espero que os guste.
CLUB DE LA COMEDIA
Buenas noches.
Os quiero contar un secreto: Espinete... no existe. Es un erizo que
interpreta el papel de Espinete. Además el pobre está encasillado.
Y es que de pequeños vivíamos engañados. Y nuestros padres eran los
principales responsables. No dudaban en recurrir a cualquier mentira con
tal de conseguir sus objetivos.
Por ejemplo, a la hora de la comida. Si tu no querías comer, te intentaban
hacer creer que la cuchara con el puré de verduras era...un avión. ¡Vaya
símil más acertado! De hecho creían que lo único que le faltaba para ser
verosímil era el sonido del motor. Y ahí les veías BRRRRRRRRRRRRRR.
Claro. Es que pensaban: "Si el niño no quiere comerse un poco de puré...
Seguro que se come un avión". Además te hacían responsable de la buena
alimentación de toda tu familia: "Esta por papá. Esta por la tía. Esta por
el butanero..." Osea, tenías que comer tú por todos.
A veces sus mentiras conseguían lo contrario a lo que se proponían. Por
ejemplo, para conseguir que nos durmiésemos se inventaron las nanas. Que
igual la música era apropiada, pero fallaban en la letra. Como esa que
decía: "Duérmete niño. Duérmete ya. Que viene el Coco y te comerá..." Y
tu:"¿Cómo? ¿Qué va a avenir quién? Osea que después de esta información ¿Tu
quieres que yo me duerma?" Claro te pasabas toda la noche así (GESTO DE
OJOS COMO PLATOS) Y es que decías: "Joé. Ya que va a venir el Coco... ¡Por
lo menos que me pille despierto!"
Cuando nos llevaban al médico también recurrían al engaño. Y te decían
cosas como: "Tonto, si no te va a doler..." Además te decía "Tonto, que ya
verás como al final el doctor te regala una piuruleta" "¿Una piruleta?
¡Haberlo dicho antes! ¡Rápido! ¿A qué espera? ¡Hágame una vivisección sin
anestesia!
Cuando terminaba la consulta, el medico te decía: " Toma CHAVALOTE. Esto
para ti". Y lo que te daba era el palito con el que te había examinado. Y
encima tu madre: "¿Qué se dice?" "¡Roñoso! ¿Qué has hecho con el resto del
helado?". ¿Qué esperaban que dijésemos? "Jo, gracias. Lo que voy a fardar
en el cole con este palito" "Tío. Que enrollado tu médico. Un palito. Te
lo cambio por mi videoconsola." "¿Nos dejas jugar a nosotras con tu
palito?" Esto último me lo siguen diciendo...
Otra técnica que empleaban los mayores para engañarnos era la de asociar
algo que no nos gustaba nada con algo que nos gustase mucho. Con esta idea
se inventaron los juegos educativos. Y es que ¡Vaya manía con que
aprendiésemos jugando! Que si el balón de playa mapamundi. Que si los
lápices con la tabla de multiplicar. Que si el puzzle de España por
comunidades...
Nuestros padres tomaban nota de esa idea de asociar algo bueno con algo
malo y te sorprendían diciendo cosas como: "Vamos a jugar a recoger tu
cuarto" , "¿Vamos a jugar a recoger tu cuarto...?" Es como si tu le dices
a tu pareja: "¡Vamos a follar planchándome los pantalones"
Y como conclusión, la frase con la que los padres ponían fin a todas
nuestras preguntas. "Papá ¿Por qué las chicas son tan raras?" "Cuando seas
mayor lo entenderás"... Pues también en eso nos mintieron.
Buenas noches.